Rolls-Royce Wraith Luminary Collection

Se trata de una edición limitada de cincuenta y cinco unidades desarrolladas con detalles especiales, entre ellos, la pintura exterior que intenta reproducir los tonos del sol. También tiene detalles especiales en el capó y las llantas.

Desde que Rolls-Royce cambió de manos, pasando a la órbita de la alemana BMW en 1998, la era moderna apareció de golpe frente a la histórica marca inglesa. Es que a partir de ese momento, las filosofía de la producción de esos modelos,-tal vez los que fueron considerados los más exclusivos del planeta-, cambió. Seguramente en el seno de la compañía bávara lo nieguen, pero los Rolls-Royce de hoy no son los mismo que los de ayer.

Aunque mantengan procesos artesanales y terminaciones a mano; aunque utilicen materiales especialmente elegidos y a pesar de sus valores exorbitantes, la modernidad determina que su campo de acción sea más amplio y en eso recae el cambio filosófico.

Eso se ve también en la “amplia” oferta de la marca inglesa, conformada por cuatro modelos (Phantom, Dawn, Ghost y Wrath) a los cuales se sumará en breve el primer SUV de la compañía, el Cullinan. Como vemos, son muchas opciones para una marca de autos súper exclusivos. Y a ellos es necesario sumarle las versiones especiales, como la que aquí presentamos, la variante Luminary Collection del Wraith.

Esta edición especial de solo 55 unidades del señorial coupé, fue desarrollado por el departamento Bespoke de la casa británica en donde fue preparado con detalles particulares.

El primero es el que salta a la vista. La carrocería está pintada con un color nuevo denominado Sunburst Grey, un tono gris sólido con partículas de cobre cuya finalidad es la de representar aquellos tonos especiales que nos regala el sol. Además, suma una línea en tono Sunburst Motif, que van a juego con las que también se pueden ver en el capó.

Esos detalles se complementan con llantas exclusivas pintadas con dos tonos, cuyos centros se adornan con una línea en color Saddlery Tan y que hace juego con el cuero elegido para revestir sus asientos delanteros. En tanto, los asientos traseros están tapizados con cuero de diferente tono que los delanteros.

En el habitáculo también aparecen unas molduras Tudor Oak (madera que Rolls-Royce importa desde los bosques de la República Checa porque cuentan con el color y la densidad específicas para esta terminación especial) y 176 luces led que atraviesan los poros y crean un efecto lumínico gracias a un sistema conformado por 1.340 diodos de fibra óptica que proyecta hasta el techo (denominado Starlight) ocho estrellas fugaces.

Otro detalle es el tejido utilizado para la consola central y las bolsas de las puertas. Este material se fabrica partiendo de hilo de acero inoxidable con diámetros de 0,08 y 0,19 milímetros que se teje a mano creando un patrón orientado a unos concretos 45 grados. Esta innovadora técnica se utiliza en las embarcaciones de lujo.

Como toque final en los zócalos de las puertas aparecen unas molduras de acero inoxidable en los que aparece la inscripción Wraith Luminary Collection – One of Fifty-Five.

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