¿Qué tan seguros son tus neumáticos?

mayo 11, 2017
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En el marco de la cuarta Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, Michelin difundió un comunicado acerca de la seguridad de los neumáticos y las consecuencias que podría conllevar el hecho de no hacer controles periódicos de los mismos.

En ese sentido, desde la compañía afirman que la seguridad es el concepto más valorado por los usuarios a la hora de elegir un neumático y se traduce en dos atributos básicos: su robustez y su adherencia, tanto en frenado de emergencia como en curvas.

Respecto a la robustez, cuando un neumático está rodando puede sufrir impactos causados por diferentes factores externos, que a su vez puede derivar en la pérdida del control de vehículo; en argentina, muchas de las rutas y calles tienen tramos que no cuentan con las condiciones adecuadas para un andar uniforme, mientras que en el caso del ripio es posible encontrarse con pozos y objetos que pueden causar daños. En este sentido, la robustez cobra un papel protagonista, debido a que su presencia permite que el vehículo pueda resistir determinados imprevistos, sin que se traduzca en rotura y maniobras indebidas. Para que esto suceda, la tensión de los neumáticos debe estar distribuida de manera homogénea.

Por otro lado, la mayor o menor adherencia puede ser fácilmente percibida por los conductores y está directamente ligada a la performance de la cubierta. Esta cualidad es imprescindible en suelos resbaladizos y mojados, así como también lo es en caso de necesidad de un frenado de emergencia, inclusive en suelos secos.

Respecto a la acción de freno puntualmente, es importante destacar que el área de contacto del neumático se aproxima al tamaño de la palma de una mano y todo sucede ahí: frenado, tracción, manejo, dirección y confort. La mayoría de los neumáticos funcionan bien en situaciones cotidianas, pero es en las condiciones difíciles donde se pone en evidencia su capacidad.

Acciones importantes para corroborar la seguridad en los neumáticos:

Control regular: Es primordial tener un control del desgaste para evitar problemas repentinos. Además, es necesario realizar una revisión por un profesional cada año.

Controlar la presión de inflado: Manejar con la presión de inflado incorrecta afecta el manejo del vehículo y el frenado, en especial en piso mojado, comprometiendo así la seguridad. La revisión debe realizarse una vez al mes y/o antes de un viaje largo.

Respetar la capacidad de carga del neumático: Exceder la capacidad de carga indicada recalienta en exceso los neumáticos y puede causar su destrucción.

Usar el neumático de auxilio en caso de que sea necesario: Al notar un daño en un neumático, es necesario reemplazarlo por el de auxilio y llevar ambos neumáticos a una revisión con un profesional para asegurar el óptimo funcionamiento.

El control periódico a cargo de un profesional es esencial para analizar los neumáticos del vehículo, conocer su estado actual y realizar las acciones pertinentes en caso de que sea necesario, lo que aportará un andar seguro y confortable.

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