Así funciona el nuevo Dynamic Chassis Control Sport de Porsche

Se trata de un sistema de última generación que se encarga de mantener “con los pies en la tierra” al Panamera cuando intenta vencer los límites de la Física. Motores electrónicos se encargan de hacer “magia”.

Es como si con su nuevo Panamera, Porsche hubiese burlado las leyes de la física. El Gran Turismo ofrece un elevado confort y, al mismo tiempo, el dinamismo en conducción de un deportivo. Varios son los factores que contribuyen a ello. Uno es la integración del Porsche Dynamic Chassis Control Sport (PDCC Sport), una estabilización activa frente al balanceo que, desafiando las leyes de la física, se encarga de sacar al Panamera de la curva en horizontal respecto a la calzada, incluso en una combinación de curvas de trazado rápido.

Los dos elementos centrales del PDCC Sport son los estabilizadores electromecánicos en ambos ejes. En cada uno de estos estabilizadores, Porsche integró un motor electrónico que conecta las mitades izquierda y derecha del estabilizador de forma que cada una de ellas gire de manera helicoidal (‘torsionar’) en sentido opuesto respecto a la otra. Cuando el Panamera toma la curva, estos motores se activan para mantener el Gran Turismo perfectamente equilibrado en horizontal sobre el asfalto.

Pasemos ahora a ver los detalles técnicos que lo hacen posible. En primer lugar, conviene explicar brevemente en qué consiste, en líneas generales, el funcionamiento de un estabilizador pasivo meramente mecánico. El estabilizador es una barra ‘torsionable’ que conecta los dos puntos de suspensión de las ruedas de un eje. Si al tomar una curva se comprime una rueda junto con la suspensión mientras que la opuesta se descomprime, el estabilizador se encarga de distribuir las fuerzas y absorber los impactos. De este modo, el estabilizador reduce la inclinación lateral del automóvil, conocida como balanceo. Pero esto tiene un límite: si las fuerzas y los recorridos de la suspensión son demasiado largos, la carrocería se inclina claramente a un lado, lo cual va en detrimento de la estabilidad de marcha. Por este motivo, ya el primer Panamera estaba provisto de una estabilización activa frente al balanceo, pero esta funcionaba de forma hidráulica y no de forma electromecánica, como ocurre en el nuevo Panamera.

Los sistemas hidráulicos precisan una bomba con un accionamiento constante, por lo que consumen más energía que una solución electromecánica activada únicamente de forma temporal. Además, un estabilizador electromecánico reacciona con más rapidez. Precisamente por eso Porsche desarrolló para el nuevo Panamera un sistema dinámico y eficiente. Requiere una alimentación de energía de 48 voltios en lugar de 12 para poder generar la potencia necesaria para regular los estabilizadores. Otra ventaja: el sistema de 48 voltios es más compacto, puesto que, debido a la mayor tensión, con la misma potencia el diámetro de cable puede ser reducido considerablemente.

Los componentes y el funcionamiento del PDCC Sport al detalle: en el centro del estabilizador se encuentra la electromecánica, que consta de un motor eléctrico, un tablero de sensores (para registrar y guardar parámetros importantes del estabilizador) y un engranaje. La unidad de control está integrada en el automóvil fuera del estabilizador. Cuando el vehículo toma una curva, el motor eléctrico hace que las dos mitades del estabilizador, izquierda y derecha, se ‘torsionen’ en sentido opuesto. Con ello se genera un fuerte par motor que reduce significativamente la compresión y descompresión más allá de los límites de un estabilizador meramente mecánico, evitándose que el Panamera se balancee. Este equilibrio horizontal permite una dinámica de conducción como solo se conoce en deportivos del calibre de un Porsche 911.

Fuente: Revista Christophorus. Artículo escrito por Thomas Fuths. Ilustración de Rocket & Wink, para la base de Prensa de Porsche.

 

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